¿Quién se merece ganar el campeonato?

viernes, 26 de octubre de 2007

Artículo prublicado en OLÉ el 26/10/2007

La mujer en los tiempos del fútbol

Prototipo de la mujer moderna, Cecilia Blanco es gerente general de la agencia de publicidad ZenithOptimedia. Empresaria exitosa y fanática del fútbol y de River, dice que el principal objetivo debe ser erradicar la violencia en las canchas.

¿Cómo es la vida de una empresaria amante del fútbol?
—Trato de relacionar mi trabajo con el deporte constantemente, creo que todas las disciplinas se tocan en algún punto y me parece que un deporte como el fútbol, que nuclea gente de todas las edades y estilos de vida, es muy interesante para tener en cuenta en mi actividad como en cualquier otra.
Como gerente, ¿qué sistema táctico utilizás con tus empleados?
—Yo trato siempre de contar con un diez creativo y con un nueve que pueda dar el zarpazo en el momento indicado. Pero ojo, nunca descuido la línea de fondo, defenderse también es un tema importante.

Dicen que por River sos capaz de todo...
—Soy fanática, toda mi vida fui a la cancha, pero este año tomé la decisión de no ir más hasta que mejoren las cosas en el club.

¿Futbolísticamente o dirigencialmente?
—En el fútbol se perdonan algunas fallas, pero en la organización del club no. Creo que los dirigentes tienen que saber cuándo dar un paso al costado, aunque también entiendo que es parte del negocio.

¿Qué cambios harías?
—Terminaría con todo el tema de los barrabravas. No puede ser que entren y salgan del club como si fuera su casa. Por eso vuelvo al tema dirigencial, creo que haciendo una buena limpieza, la violencia se va a terminar definitivamente.

¿Cuándo empezó tu romance con River?
—Desde chica. Mi papá era fanático del fútbol y partido tras partidos me iba enseñando cosas, como por ejemplo, la famosa ley del offside. Con el correr del tiempo me hice fanática de River, y hasta hoy vivo hablando de este maravilloso deporte y del Millonario.

¿Eras la clásica hincha que se colgaba del paravalanchas?
—Siempre fui a la platea, yo hago mis comentarios y tiro los cambios, pero nunca insulto a los jugadores. Odio a los que van a la cancha sólo para eso. Soy antiviolencia por naturaleza.

¿Tenés alguna cábala para los partidos?
—Sí, durante los 90 minutos mi marido tiene que estar sentado siempre a mi derecha y que no se mueva.

¿Cómo manejás el tema del machismo?
—Tranquila, el fútbol no es un deporte exclusivo del hombre, pero entiendo que muchas veces se molesten cuando algunas mujeres, en vez de hablar de una jugada, se quedan comentando el color de ojos de los jugadores. Creo que cualquier persona capacitada puede opinar y expresarse sobre cualquier tema.

¿Qué te parece esta nueva camada de periodistas femeninas?
—Hay de todo. Creo que en los canales tienen que fijarse más en la capacidad que en el tamaño del escote, porque si no la mujer pierde credibilidad en este medio y eso no está bueno.

¿Nunca pensaste en dedicarte al periodismo deportivo?
—Sí, me encantaría escribir comentarios de fútbol. Creo que la mujer, con su toque femenino, le puede aportar otra visión al fútbol.

¿Jugaste alguna vez?
—Cuando era más chica me gustaba mucho, era delantera. Igualmente, la práctica de este deporte siempre la considero mucho más relacionada con el hombre.

lunes, 22 de octubre de 2007

Más comentarios típicos de mujer en medio de un partido


(Algunos son gentileza de nuestros visitantes. Gracias!)


¡¡¡¡¡ Estos son los comentarios que quiere evitar este blog !!!!!.


- “¿Para donde pateamos?”

- “¿Cuando ponen a Batistuta?” (en el último mundial)

- "¡¡ Qué lindos guantes que tiene el arquero !!"

- “¿El que diseña las camisetas no sabe que los colores no combinan con el pantalón?”

- “¿Cuáles son los buenos?”

- “¿En la cancha hay relator?”

- “¡¡ Eso es penal !!” (la falta había sido en el medio de la cancha)

- “El brasalete ese es porque a ese jugador le pusieron tarjeta amarilla?” (el brasalete de capitan)

sábado, 20 de octubre de 2007

Indignación Femenina

Resulta una ofensa para cualquier mujer fanática del deporte y más aun del fútbol, poner en cualquier buscador de internet, ya sea argentino o extranjero, las palabras “mujer + fútbol”. Sólo aparecen fotos de modelos, porristas, promotoras, mujeres desnudas cubiertas de pintura con los colores de algún equipo futbolístico o simplemente imágenes que están trazando la delgada línea de ser pornográficas.
Ni que hablar en las páginas de los clubes: las fotos de las “socias” son contadas con los dedos de una mano; en su mayoría son de hombres, chiquitos, y hasta animales “disfrazados” según el equipo de su dueño.
Muchas veces no se respetan los comentarios de las mujeres que saben de fútbol, que debaten y opinan sobre este deporte, ahora también ¿se discrimina sus fotos en Internet?. ¿Dónde están las imágenes de las fanáticas, hinchas, jugadoras del fútbol o seguidoras de algún club alentando a su equipo?. Están relegadas por caras y cuerpos bonitos. ¡Que vergüenza!

sábado, 13 de octubre de 2007

¿Qué les parece?

video

Parece que ella si puede opinar ¿no?

viernes, 12 de octubre de 2007

Muchas gracias por los comentarios, pero quiero reivindicar este blog.

La mayoría de los hombres generalizan y dicen: "Las mujeres no saben nada de fútbol". Eso no es así...muchas mujeres saben igual o más que los hombres sobre este deporte.

Este blog vino a poner las cosas en su lugar y, simplemente, aconsejarle a las mujeres que no sepan de fútbol que NO OPINEN solo por el hecho de pasar un lindo momento con sus novios, amantes, amigos, fatos, lo que sea.

jueves, 11 de octubre de 2007

Típicos comentarios de mujer en medio de un partido

(Basado en historias reales)

“¡¡Qué lindo cutis tiene ese muchacho!!”

“¿Para qué arco pateamos nosotros?”

“¿Vale un gol del defensor?”

“¡¡Cómo golpea ese chico!!... ¿eso se puede hacer?”

“El gol de arco a arco vale doble?”

“¿Qué es el offside?”

miércoles, 3 de octubre de 2007

Pongamos las cosas en su lugar...

La fútbol-manía está instalada entre los argentinos, pero también entre las argentinas.
Existen muchas mujeres a las que les gusta el fútbol y esperan que llegue el domingo con ansias. Entonces sería correcto señalar que para aquellas personas que hacen del “deporte rey” un placer de la vida, es insoportable ver un partido y escuchar comentarios fuera de lugar, es decir: que no hacen a la esencia del juego en sí.
Para las mujeres que no son amantes del balón pié, pero están dispuestas a ver un partido con tal de pasar mas tiempo junto a su pareja, aquí van algunas recomendaciones. Evitar expresiones peyorativas para con alguno de los dos equipos. Durante el fin de semana, el amante de fútbol, mirará cualquier cosa que se relacione con eso. No importa qué tan malos sean los jugadores que hay en cancha. No caer en la tontera de criticar la combinación de colores que tiene determinado equipo; hay empresas muy importantes que diseñan la indumentaria, y si ponen esos colores, algún trasfondo económico encuentran. Por favor, morderse la lengua antes de alabar el físico o la cara de un jugador. Eso molesta en demasía; hay que recordar que los hombres tienen un gran ego, una frase así destruiría con facilidad. Por supuesto, son infinitas las recomendaciones que se podrían seguir dando, pero no es la idea abrumar, sino ayudar.
Si una mujer cayera en el error de hacer alusión a alguno de esos temas, irremediablemente deberá soportar infinidad de comentarios descalificativos. Le dirán cosas como: “ustedes no saben nada de fútbol” o “qué insoportable es ver un partido con mujeres”. Incluso una simple sugerencia burlona e hiriente: “¿no hay nada para hacer en la cocina?”.
Pero como dijimos al comienzo, este texto quiere poner las cosas en su lugar. Como existen los comentarios incómodos de las mujeres, también los hay del sexo fuerte (¿fuerte?). En cualquier lugar donde se pueda observar un partido de fútbol y haya un caballero, este será un potencial Macaya Marquez, Fernando Niembro o Victor Hugo Morales. En la previa de los partidos se dedican a analizar al rival, a los jugadores propios que juegan, a los que no juegan, a los que fueron convocados y a los que no fueron citados para el mundial. Una vez que el partido comienza, dejan su rol de periodistas frustrados y se ponen el traje de directores técnicos. Es casi seguro que alguno dirá la ya famosa frase: “¿viste que te dije?”; esta pregunta es increíble la cantidad de aplicaciones que tiene. La usan: cuando hay un gol a favor para demostrar que ese jugador que les gusta hizo el gol; y cuando la suerte es esquiva, para recordar que se había anticipado qué ocurriría.
Una vez concluido el encuentro es tiempo de hacer el análisis. Se comenta qué cosas gustaron, qué cosas no, cuáles fueron los aciertos del técnico y cuáles sus errores. Esta situación se dará siempre y cuando el resultado sea favorable. Porque si se hubiera perdido, las chances de hablar de fútbol descienden abruptamente.
Es increíble la seriedad con la que puede llegar un hombre a debatir sobre fútbol. Si se alcanzaran esos niveles de análisis y discusión para temas como la pobreza en los países del tercer mundo, el desarme nuclear o el contagio de enfermedades, por citar tres ejemplos, la humanidad tendría muchas posibilidades de desembarazarse de ellos. Pero claro no hay nada más importante que el “deporte rey”, realmente afecta sus vidas, ¿cómo no hablar seriamente de ello?.
Entonces, mientras que hay muchas mujeres abocadas a preguntar cosas sin sentido, y hay hombres compenetrados en dar cátedras de fútbol, durante un partido, existe una tercera posición. Una forma de disfrutar del deporte, mucho más placentera y agradable para todos los que están alrededor. Consiste en limitarse a ver el partido, escuchar los comentarios de los especialistas, gritar los goles propios, maldecir los goles rivales y festejar si sale campeón su equipo simpatizante, sin perder nunca la compostura.
En fin, al menos que sean mujeres que sepan mucho de fútbol, que vayan a la cancha y que entiendan las reglas, si no quieren ser criticadas por el resto de sus vidas, es preferible evitar mirar partidos con amantes del balompié, de cualquier sexo, o, en el peor de los casos, mirar la televisión callada, sin hacer ningún comentario digno de un hombre mirando un desfile de modas.


Para nuestras amigas las futboleras

Para nuestras amigas las futboleras

Para nuestras amigas las futboleras

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